José Pardo de Santayana proviene de una familia con larga tradición castrense y cuenta con una amplia trayectoria profesional en el ámbito militar y académico. Coronel retirado del Ejército de Tierra, es vicepresidente del Real Instituto Universitario de Estudios Europeos de la Universidad San Pablo CEU, profesor asociado del CESEDEN, miembro de la Academia de las Ciencias y las Artes Militares, así como presidente de la Fundación Tomás Moro. Ha sido analista principal del Instituto Español de Estudios Estratégicos y ha ocupado destacados destinos internacionales, participando en seis misiones en el exterior, lo que le permite ofrecer una perspectiva experta sobre el desarrollo militar de la guerra en Ucrania.
La actividad comenzó con un recordatorio del impacto internacional de la guerra. La Unión Europea ha condenado la agresión rusa como una violación flagrante de la Carta de Naciones Unidas y ha reiterado su apoyo político a la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania, así como su respaldo financiero, humanitario, militar y diplomático. La OTAN, por su parte, ha priorizado desde el inicio el apoyo a Ucrania, tal y como destacó recientemente el secretario general de la Alianza, Mark Rutte, ante la Rada en Kiev.
Durante su intervención, el Col.(r) Pardo de Santayana ofreció una perspectiva detallada sobre la dinámica militar del conflicto. Señaló que, aunque se han producido ciertos avances en las conversaciones de paz, Rusia mantiene ventaja militar debido a su superioridad demográfica, industrial y estratégica, combinada con el contexto internacional, el respaldo económico y diplomático de países del sur global y de China, así como por la creciente atención de Estados Unidos en otros frentes. Además, destacó la importancia del factor nuclear, recordando la evaluación realizada por la CIA a finales de 2022, que ha condicionado la estrategia militar y la entrega de armamento a Ucrania.
Pardo de Santayana explicó cómo, tras la inicial invasión rusa y la sorprendente resistencia ucraniana, se ha desarrollado una guerra de desgaste prolongada, con fases diferenciadas en las que la iniciativa ha alternado entre ambos bandos. Detalló las ofensivas ucranianas, el apoyo internacional en forma de armamento pesado (incluidos los sistemas HIMARS) y la estrategia rusa de consolidación y desgaste, con ataques en profundidad sobre infraestructura energética y objetivos logísticos. Asimismo, abordó la dimensión estratégica de la guerra, que combina factores militares, económicos y de moral, y señaló la dificultad de alcanzar un acuerdo de paz duradero debido a la percepción de amenaza existencial que Moscú atribuye a la expansión de la OTAN y la Unión Europea.
Pardo de Santayana incluyó un repaso de los factores que condicionan la capacidad de Ucrania para sostener la guerra: la limitación demográfica y el envejecimiento de la población movilizable, la resiliencia económica y militar de Rusia, y la moral de ambos bandos. Concluyendo que, aunque no se puede descartar un final cercano, la guerra, de momento, se prolonga bajo la lógica del desgaste y que la resolución del conflicto dependerá de si se alcanza algún acuerdo negociado propiciado por Estados Unidos o una de las partes colapsa, siendo Ucrania, aparentemente, la parte más débil.
La sesión, que contó con un turno de debate en el que los asistentes pudieron formular en directo sus preguntas a través del chat habilitado en YouTube, permitió a los participantes profundizar en aspectos concretos de la estrategia rusa, las fases de las ofensivas ucranianas, la resistencia de la población y el papel de los aliados internacionales.
Aranzazu Álvarez