El pasado 4 de mayo INCIPE organizó el Desayuno de Trabajo Hambre, clima y conflicto: los orígenes de las migraciones que corrió a cargo de Jennifer Nyberg, Jefa de la Oficina de Madrid del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
El Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) es la mayor agencia humanitaria en la lucha contra el hambre. El PMA proporciona un “triple nexo” de respuestas a través de tres áreas: respuestas humanitarias ante emergencias, asistencia al desarrollo y acción para la paz. Su labor se hace especialmente importante si recordamos que una de cada nueve personas en el mundo pasa hambre, la mayoría de ellas en África. A lo largo del encuentro se destacó la retroalimentación entre conflicto y hambre, dos fenómenos que son, simultáneamente, causa y consecuencia de las migraciones forzadas. Asimismo, se constató que el hambre aumenta en el mundo por primera vez en una década, alcanzando a 815 millones de personas (un 11% de la población mundial), la mayoría de las cuales se sitúan en África y Asia. Así, Siria, Yemen, Irak, Sudán del Sur y los países del Sahel son los puntos más calientes del planeta en lo que a hambre se refiere. Para paliar las hambrunas y la desnutrición en estas regiones, el Programa Mundial de Alimentos dispone de 500 oficinas subregionales y 14.000 trabajadores, así como de dos centros especializados en nutrición e innovación y una importante base logística en Las Palmas de Gran Canaria.
Según los datos del PMA, atienden a 80 millones de personas al día y desarrollan 75.000 programas de atención alimentaria escolar, en los que participan más de 16 millones de niños. Para ello cuentan con un presupuesto de 27.000 millones de dólares (7.000 de los cuales provienen de donaciones de particulares). A lo largo del desayuno se explicaron también los motivos que impulsan los éxodos: subnutrición, bajo crecimiento económico y la existencia de una diáspora previa. También se puso de relieve que la mayoría de los migrantes no cambian de continente en su periplo, sino que buscan oportunidades dentro de otros países africanos o asiáticos.
Durante el encuentro, se hizo asimismo hincapié en los problemas que planteará la región del Gran Sahel (los países comprendidos entre Mauritania y Somalia) en los próximos meses. Y es que en estos territorios habitan 500 millones de personas, gran parte de los cuales están en una situación de extrema vulnerabilidad provocada por las escasas lluvias que han arruinado las cosechas. Así, el PMA prevé que cinco millones de personas requerirán ayuda alimentaria en los próximos cuatro años, agravando la situación de inseguridad alimentaria y provocando nuevas migraciones.
Para evitar que situaciones de este estilo se repitan, desde el Programa Mundial de Alimentos plantean soluciones que atacan la raíz del problema y que se dividen en cinco grandes grupos. El primero es solucionar por la vía política los conflictos, el segundo tener en cuenta la relación entre cambio climático, hambre y conflicto; pero también impulsar la educación, apoyar a grupos vulnerables y construir resiliencia y empoderar a las mujeres de los países con más riesgo de padecer hambrunas.
Silvia Prada
INCIPE
On the 4th of May, INCIPE organized a working breakfast titled Hunger, Climate, and Conflict: The Origins of Migrations that was run by Jennifer Nyberg, Head of the Madrid Office of the World Food Programme (WFP).
The World Food Programme is the largest humanitarian agency in the fight against hunger. The WFP responds to humanitarian emergencies, provided assistance to development, and promotes the peaceful resolution of conflicts. WFP’s is especially relevant if we consider that one in nine people is starving and that most of starvation happens in Africa. The meeting emphasized the mutually reinforcing relationship between conflict and hunger, which are cause and consequence of forced migrations. It was also highlighted the fact that hunger in the world has grown for the first time in a decade affecting 815 million people (11% of the world population), most of whom are in Africa and Asia. Syria, Yemen, Iraq, South Sudan, and the Sahel countries are the worst touched by starvation. In order to alleviate famines and undernourishment, the WFP counts with 500 subregional offices, 14 000 workers, centers specialized in nutrition and innovation, and an important logistics base in Las Palmas de Gran Canaria.
According to their own records, the WFP takes care of 80 million people a day, and they have developed 75 000 school lunch programs involving a total of more than 16 million children. The WFP has an annual budget of 27 billion USD (7 billion of which coming from private donations) to finance its activities. The meeting exposed the motives driving migrations: undernourishment, low economic growth, and the existence of an existing diaspora in the host country. It was also explained during the breakfast that most migrants do not leave their continent in their journey and search opportunities in other African or Asian countries.
As stressed during the gathering, the main problem stemming from the Sahel region in the next months is that a large part of its 500 million inhabitants is in an extremely vulnerable situation after the low rainfall ruined this year’s crops. The WFP expects that five million people will need food aid in during the next four years, which will further worsen food insecurity and provoke new migrations.
In order to prevent these type of situations form happening again in the future, the WFP suggests five types of solution to attack the root of the problem: To solve conflicts politically; to keep in mind the relation between climate change, starvation, and conflict; to promote education; to aid vulnerable groups; and to empower women in the countries with greater risk of famines.
Silvia Prada
INCIPE




