El origen de las Cumbres de Seguridad Nuclear surge en 2009 por iniciativa del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, durante un discurso en Praga. Obama anunció la potencial amenaza que representaba el terrorismo nuclear y añadía: “Debido a que esta amenaza será duradera, debemos trabajar juntos para convertir esfuerzos como la Iniciativa de Seguridad frente a la Proliferación y la Iniciativa Global para Combatir el Terrorismo Nuclear en instituciones internacionales permanentes. Y debemos empezar por tener una Cumbre Global sobre Seguridad Nuclear el próximo año, de la cual EEUU será el anfitrión”.
En abril de 2010 se celebraría la primera, dónde se fijan los objetivos clave y las principales líneas de actuación: asegurar el material vulnerable, incrementar la cooperación internacional y buscar la responsabilidad nacional. Transcurridos cuatro años, se calcula que dichos objetivos se han cumplido en un 95%. Tras la Cumbre de Seúl de 2012, centrada en la búsqueda de sinergia entre seguridad física y seguridad nuclear, se ha celebrado en 2014 la tercera Cumbre en La Haya. La arquitectura global de seguridad global se articuló como principal línea de trabajo durante dicho encuentro, unido al terrorismo nuclear como otro de los elementos eje del debate global y al papel de la industria nuclear.
Actualmente nos encontramos en la fase preparatoria de la Cumbre de 2016 que se celebrará en Estados Unidos. Al igual que durante la de La Haya, se celebrarán otras dos cumbres paralelamente a la política, la de la industria y la académica.
Tras la exposición de Embajador Gonzalo de Salazar, fueron muy numerosas las cuestiones que trataron durante el debate. Entre ellas se habló de la seguridad en las infraestructuras tras la catástrofe de Fukushima, los divergentes intereses políticos de los Estados o cuáles deben ser las prioridades de España.
Aranzazu Álvarez