Bajo el título "The future of democracy in Turkey: 2014 local and presidential elections", INCIPE organizó el pasado 5 de mayo de 2014 un Desayuno de Trabajo centrado en la atmósfera pre-electoral turca. D. Ihsan Yilmaz, Profesor Titular de Ciencia Política de la Universidad Fatih, Estambul, fue el ponente invitado para realizar esta reflexión.

El Profesor Yilmaz agradeció la organización de dicho encuentro celebrado conjuntamente por INCIPE y la Casa Turca, organización sin ánimo de lucro cuyo fin es el de crear un vínculo fraterno con la sociedad civil española. Dicho acto se enmarca dentro de una serie de actos que Ihsan Yilmaz ofrecerá en distintos puntos de la geografía española con el objetivo de crear un clima de entendimiento sobre la actual situación de Turquía a nivel político, civil y religioso, para así facilitar la comprensión de los futuros resultados electorales.

El conferenciante apuntó en su introducción, que el momento actual es tan importante como lo fue la proclamación de Turquía como una república democrática, secular, unitaria y constitucional, señalando que en las próximas elecciones presidenciales hay múltiples elementos en juego. Un claro ejemplo, serían las discriminaciones a grupos religiosos, sobre todo a cristianos (minoría en el país), que hace obligatorio la consecución de un pacto de cooperación entre todos. En definitiva, es prioritario reestructurar la separación entre derecho y religión.

Otro de las cuestiones que se apuntaron fue la existencia de una cada vez más preponderante oligarquía en el poder, que arroja corrupción a las estructuras estatales. Sin dejar de lado la enorme concentración de poderes que pretende Erdogan, llegado a ser comparado con Putin, se hace hincapié en la ausencia de pesos y contrapesos (check & balance) entre los poderes del Estado turco.

Yilmaz considera que durante el periodo 2008‐2014 se ha paralizado el proceso de democratización en Turquía. A pesar del Referéndum de 2010 por el que se reformaba la Constitución, un nuevo texto que modificaba la judicatura, reforzaba los derechos civiles y recortaba los privilegios militares. Lo único que se ha conseguido en este periodo es un crecimiento económico considerable (un 10% del PIB en 6 años).

Turquía que cuenta con 50 millones de votantes, es la segunda potencia de la OTAN, el 95% de sus ciudadanos se reconocen pro‐occidentales y pro‐atlantistas. Es una fuente receptora de turismo muy importante a nivel mundial, además posee relaciones privilegiadas con la UE y EE.UU. Por todo ello, Yilmaz cree, que las elecciones del próximo mes de agosto además de ser un tema de consideración interna, tendrá una repercusión internacional de gran calado.

Juan J. Roldán Martínez