El pasado 18 de marzo de 2026, INCIPE celebró la sesión virtual titulada “La oportunidad de la UE ante el nuevo escenario internacional”. En ella participaron Francisco Aldecoa, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid y presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, y Mariola Urrea, catedrática (A) de Derecho Internacional y de la Unión Europea de la Universidad de La Rioja. La actividad fue presentada por Ricardo Díez-Hochleitner, secretario general de INCIPE, y moderada por Vicente Garrido, director general de la Fundación.

La actividad reunió a una audiencia interesada en conocer cómo el actual escenario internacional afecta a la Unión Europea y qué oportunidades se abren para su evolución en el ámbito político, institucional y de seguridad. Para abordar estas cuestiones se contó con la participación de dos especialistas con una amplia trayectoria en el estudio de la Unión Europea. Francisco Aldecoa es catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid, preside desde 2018 el Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, y ha dedicado gran parte de su carrera académica al análisis de la construcción europea y del papel de la Unión en el sistema internacional. Por su parte, Mariola Urrea es catedrática (A) de Derecho Internacional y de la Unión Europea de la Universidad de La Rioja y vicerrectora de asuntos internacionales de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, además de colaborar regularmente en medios de comunicación y autora de múltiples publicaciones sobre integración diferenciada en el ámbito europeo o sobre la política común de seguridad y defensa.

Durante su intervención, Francisco Aldecoa abordó la necesidad de avanzar hacia una mayor integración europea a la luz de los actuales retos internacionales. Señaló que, aunque el contexto internacional es cada vez más inestable y las tensiones entre grandes potencias se intensifican, estas circunstancias también pueden convertirse en una oportunidad para reforzar la capacidad de actuación de la UE y su liderazgo global.

Destacó ejemplos recientes que ilustran la firmeza y cohesión de la UE, como la gestión de la crisis en Groenlandia. Asimismo, subrayó la importancia del fortalecimiento de la Comunidad Política Europea y de atender al creciente interés de nuevos Estados en integrarse, así como el avance hacia la implementación del euro digital. Todo ello, según Aldecoa, exige un mayor grado de coordinación entre los Estados miembros y una reflexión profunda sobre el futuro del proyecto europeo para adaptarlo a un entorno internacional más competitivo.

Por su parte, Mariola Urrea centró su intervención en los límites y capacidades del marco jurídico de la Unión Europea para avanzar en la integración, especialmente en los ámbitos de seguridad y defensa y política exterior. Señaló que, los procedimientos ordinarios de reforma de los Tratados resultan excesivamente rígidos y prolongados, lo que dificulta una acción rápida y coordinada, mientras que los instrumentos de integración diferenciada tampoco ofrecen soluciones suficientes para avanzar en materia de seguridad y defensa sin comprometer la cohesión del conjunto de Estados miembros.

Urrea subrayó que esta situación exige explorar vías jurídicas alternativas y reflexionar sobre mecanismos innovadores de cooperación entre países dispuestos a profundizar la integración, siempre dentro de los límites que permiten los Tratados. Finalmente, destacó que el fortalecimiento de la UE como actor capaz de garantizar su propia seguridad y proyectar influencia en el ámbito internacional no solo depende de la voluntad política, sino también de un aprovechamiento estratégico del marco jurídico disponible.

La sesión virtual concluyó con debate en el que, gracias a las preguntas formuladas por la audiencia en directo, se abordaron cuestiones relacionadas con la soberanía europea, la posibilidad de desarrollar nuevas formas de cooperación en materia de defensa, el papel de la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) y las perspectivas de evolución de los Tratados. El debate puso de manifiesto el interés de los participantes por las opciones de que dispone la Unión Europea para adaptarse a un entorno internacional más exigente y por las vías que podrían permitir reforzar su capacidad de actuación en los próximos años.

Aranzazu Álvarez